Los adolescentes españoles prefieren internet a ver la televisión

El 93,3 % de los jóvenes de entre los 16 y 17 años prefieren conectarse a Internet en vez de ver la televisión, opción favorita en esta franja de edad para un 82 %, según declaran los padres o tutores de los menores

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Así lo refleja el Panel de Hogares Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) y del que informa la agencia de noticias Europa Press, que apunta asimismo que los niños más pequeños (entre 3 y 6 años) ven la televisión (89,4 %) mucho más que usan Internet (43,6 %).

En relación con el consumo, el estudio señala que casi un 14 % de los menores entre 3 y 17 años pasa más de 15 horas a la semana delante del televisor y cerca de un 8 % lo hace conectado a internet.

En este sentido, el panel indica que los padres muestran preocupación por los contenidos audiovisuales que puedan llegar a consumir los menores. Sin embargo, solo 34,8 % de ellos reconocen la utilización de mecanismos de control parental.

El 90 % de los menores ve la televisión en las zonas comunes del hogar (94,3 % de menores entre 12 y 15 años y 89,2 % de los menores entre 16 y 17); mientras que el 14,4 % de entre 12 y 15 años y el 28,5 % de entre 16 y 17 años consumen también contenidos audiovisuales a través de una televisión ubicada en su habitación.

Sobre el uso de Internet, el 78,2 % de menores entre 12 y 15 años y el 66 % de entre 16 y 17 años lo utilizan en las zonas comunes de la casa. Además, el 32,9 % de menores entre 12 y 15 años y 51,2 % de menores entre 16 y 17 años hacen uso de internet en las zonas comunes del hogar.

Por otra parte, el informe revela que el consumo de contenidos audiovisuales a través del televisor es de 3,1 horas diarias los días laborales, frente al consumo de casi una hora al día de contenidos audiovisuales a través de la pantalla del ordenador o casi una hora diaria en el teléfono móvil. En esta línea, un 34,7 % de los individuos consume contenidos audiovisuales online al menos una vez por semana, siendo los más consumidos los vídeos cortos, los episodios de series y los contenidos producidos por familiares y amigos.

Finalmente, los servicios audiovisuales online de pago tienen una penetración baja y sólo son utilizados por un 7,9 % de los hogares con acceso a internet. De estos hogares, un 34 % está suscrito a un servicio de pago mensual que le permite ver un catálogo de contenidos.

“El éxito educativo no depende del dinero ni de las leyes”

El director del Informe PISA de la OCDE, Andreas Schleicher, ha advertido este viernes 23 de octubre de que el éxito escolar “no depende del dinero y ni las leyes” sino de la innovación educativa y de la convicción de que “todos los alumnos pueden alcanzar buenos resultados si se les da lo que necesitan”.

Esta es la principal conclusión de la conferencia pronunciada por Schleicher en el VI Foro de Innovación Educativa, organizado por la Fundación Iruaritz Lezama en el colegio Santa María la Blanca en Madrid. “En los sistemas educativos buenos, como los de los países nórdicos, la educación tiene muy poco que ver con la política y no hay cambios cada cuatro años, sólo si son para mejorar las cosas y de acuerdo con el resto de partidos políticos”, ha aseverado.

Como ejemplo, ha indicado que en Finlandia, el director de un centro educativo invierte dos tercios de su tiempo laboral a ejercer este cargo en el centro educativo y un tercio en el Ministerio de Educación. “Los que están en el ministerio son los que están en las escuelas; son los responsables de las escuelas y del sistema educativo”, ha explicado.

El director de PISA ha indicado que el bajo rendimiento de España en este informe no sólo pone en evidencia la metodología que se emplea sino el valor que la sociedad da a la educación. Así, ha señalado que Singapur era un país “analfabeto” hace años y ahora su sistema educativo es un “referente”, pues la sociedad, los abuelos, los padres, profesores se implican en el proceso educativo.

En cuanto al currículum educativo, Schleicher ha señalado que el español es excesivamente detallado, mientras que el finlandés “sólo tiene cuarenta páginas”, de manera que son los centros y los propios profesores los que deciden cómo y qué tienen que estudiar sus alumnos.

Schleicher ha advertido sobre los profesores españoles que no trabajan en equipo ni colabora entre ellos, mientras que en Japón o Shangai lo habitual es que los docentes asistan a las clases de sus colegas para aprender o planifiquen la enseñanza de manera conjunta. “Cuanto mayor sea la colaboración entre el profesorado, más efectivo es su trabajo cotidiano”, ha asegurado, para añadir que “esto es lo que marca la diferencia” entre los sistemas educativos”.

El director de PISA ha insistido en que a la docencia tienen que llegar los “mejores” y que así se lograría un mayor reconocimiento por parte del conjunto de la sociedad. Sobre esto también ha dicho que los profesores españoles, a diferencia de los finlandeses, “no se sienten valorados” y que los salarios aunque no son bajos, su aumento sólo depende de los años y no de los méritos y logros profesionales.